Cuando hace casi tres años Marcelo Ruiz fue a tocar el violín para los chicos del barrio 2 de Septiembre de Yerba Buena, no se imaginaba que terminaría dirigiendo a 73 de ellos en un concierto en el Teatro Colón de Buenos Aires.
Después de aquella experiencia de marzo de 2008 en la capilla del Divino Niño Jesús (avenida Alfredo Guzmán 700), Ruiz abrió un taller de cuerdas. "Todo se hizo de la nada y hoy tenemos 45 violines, dos violas, un contrabajo y cuatro violoncellos, todo donado por gente que apuesta a la cultura y no a la dádiva", señaló el docente que trabaja ad honoren, como los demás profesores que se fueron incorporando.
Ansiosos
Los chicos están enloquecidos con la experiencia, y ansiosos por viajar a Buenos Aires para tocar, a mediados de diciembre, junto a la Orquesta de Integración Social de la porteña Villa 31. Las madres hicieron bingos y rifas, como los que vienen organizando para reparar instrumentos o comprar cuerdas, para adquirir los materiales para hacerles vestidos a las chicas y chalecos a los varones.
"Acá todo se hace de corazón, y lo mejor es que generó lazos de solidaridad en el barrio, porque conozco muchos pobres que sólo tienen dinero, pero acá hay familias orgullosas y felices por todo lo que están haciendo sus hijos", afirmó Ruiz.
Y en la lista de satisfacciones se inscribe que ocho chicos de su taller tomaron más en serio la música y están cursando estudios en el Instituto Superior de Música de la UNT. "Germinó la semilla", dijo con euforia el músico.
La orquesta está orientada a la contención de los adolescentes, y con el mismo sentido Ruiz abrió recientemente un taller de guitarra que tiene más de 25 alumnos. Sin embargo, muchos niños de siete años en adelante se sumaron a la movida.
La orquesta viene actuando en escenarios de la provincia desde poco después de su formación, y la experiencia fue parte de un informe que realizó hace más de un año el periodista de Canal 13 Mario Masachessi. "El quedó fascinado con lo que pasaba acá, y volvió hace dos meses para ver si seguía existiendo. Cuando notó que de 35 chicos habíamos pasado a 73, ofreció hacer contactos en Buenos Aires para que los chicos actuaran allá", contó el director de la formación.
La orquesta interpreta obras de música clásica, pero no sólo de autores europeos. "También hacemos ?Luna tucumana?, porque es un clásico que no pasa de moda, o el tema de ?Misión imposible? que es el leit motiv del Divino Niño", explicó.